Kvarner
Kvarner es el golfo más grande del Adriático, de 33.000 km2 y se extiende en forma de media luna desde Istria hasta las abruptas costas de Dalmacia. Está bordeado por una densa red de islas: el archipiélago de Cres y Losinj, la isla de Krk y las de Rab y Pag.
Opatija. Famosa y tradicional localidad turística, sorprende por su exuberante vegetación (palmeras y magnolias, símbolo de la ciudad) posible gracias a su clima suave. En ella se pueden realizar maravillosos paseos por la playa y por el bosque, además de disfrutar de infinidad de posibilidades de ocio en la temporada de verano. Opatija está considerada como la “gran señora” de las estaciones balnearias de Croacia y cuenta con tradición de este tipo de turismo desde el siglo XIX. A esta época pertenecen importantes hoteles, casas, avenidas y parques.
El Lungomare, un paseo a orillas del mar de 12 kilómetros de longitud, conduce de Volosko, pueblo marinero cerca de Opatija, a Lovran, que mezcla las vidrieras góticas de su iglesia de San Jorge con la nobleza patricia de sus casas señoriales. Uno de los elementos que distingue a la localidad de Lovran es la gran cantidad de laureles que la rodean. La parte histórica de la población y el pintoresco puerto conservan algunos restos arqueológicos interesantes.
Crikvenica es otra localidad con una larga tradición turística, conocida por su gran playa de arena y de gravilla de ligera pendiente.
Krk es la isla más grande del Adriático. Cuenta con una buena infraestructura turística, además del paisaje natural intacto con sus encantadoras poblaciones y calas. Está conectada vía ferry con la isla de Cres y la isla de Losinj, la más visitada de la bahía de Kvarner y la que cuenta con una vegetación que la convierte en un auténtico oasis único que se beneficia del clima subtropical.
El pueblo de Krk es una pequeña localidad, puerto y capital de la isla homónima, situada en la costa oeste. Su casco antiguo está muy bien conservado: cuenta con una torre cerca del puerto, una muralla, varias callejuelas estrechas, una catedral y un castillo. La zona peatonal está repleta de cafeterías, bares, restaurantes y tiendas. En su costa, luce diferentes calas, grandes y pequeñas, de gravilla, guijarros o roca.
La isla de Pag forma parte de la bahía de Kvaner y de Dalmacia. Desde el continente se divisa un paisaje árido, barrido en invierno por el viento “bora”, pero el suroeste de la isla ofrece campos de salvia y bonitas playas de gravilla.
El Parque natural más famoso de Croacia es el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979. Los lagos de Plitvice excavaron su lecho en la meseta cárstica que separa los montes Mala Kapela del macizo de Licka Pljesevica, en el límite de las tierras altas croatas. Es sin duda un paisaje mágico en el que dieciséis lagos vierten sus aguas, unos en otros, mediante una sucesión de espumosas cascadas. Los lagos superiores, encajados en un marco de verdor, se formaron en roca dolomita, cuya erosión dio origen a amplios valles abiertos. Un centenar de metros más abajo, los cuatro lagos inferiores se formaron en roca calcárea, excavando un cañón vertiginoso por un sinfín de cuevas. En este marco natural se organizan baños, paseos, canoas, pesca…
Otro de los espacios naturales imprescindibles es el Parque Natural de Risnjak que, además de una variada y rica vegetación, es el hábitat de una importante comunidad de linces.
Acontecimientos culturales de importancia: el Carnaval Internacional de Rijeka y las “Noches veraniegas” de Rijeka; las tardes musicales de Osor y Rab, el teatro al aire libre de Opatija, el Festival Internacional de Guitarra de Kastav, el carnaval de Verano (Novi Vinodolski), las Melodías de Istria y Kvarner (Rijeka), el Festival Internacional (Krk) y la Peregrinación a la Madre de Dios de Trsat.